Primera Página – Agencia de Noticias – Nueva York.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro centró un amplio tramo de su discurso en Naciones Unidas en la emergencia climática global y en la importancia estratégica de la Amazonía. Señaló que el planeta atraviesa una situación crítica en la que la supervivencia humana está en riesgo. “Ya vimos el primer campanazo de un punto de no retorno que son los delfines rosados del alma del Amazonas muertos por centenares porque se calentó el agua debido al calentamiento global y a los incendios desaforados de la selva”, afirmó el mandatario. Petro advirtió que si la selva amazónica no se salva, la humanidad tampoco tendrá futuro. “Si la selva amazónica no se salva, no se salva la humanidad. Es un punto de no retorno”, recalcó. El jefe de Estado cuestionó la idea de que el mercado pueda resolver la crisis climática, al asegurar que no existe un modelo económico que permita conciliar capitalismo y sostenibilidad. “No hay capitalismo verde, nos hemos equivocado, Naciones Unidas se ha equivocado creyendo que el mercado soluciona la crisis climática”, señaló. Gustavo Petro, presidente de Colombia. En su intervención, Petro indicó que los dueños del capital seguirán invirtiendo en combustibles fósiles mientras estos generen mayor rentabilidad. Según él, el único camino posible es la decisión global de reducir drásticamente el consumo de petróleo, carbón y gas en un plazo máximo de diez años. “Dejar de consumir petróleo, carbón y gas es la única salida para salvar la humanidad y detener la crisis climática. Nos quedan diez años”, advirtió, subrayando la urgencia de transformar las prioridades de los gobiernos y de los organismos multilaterales. El mandatario recordó que la próxima COP30 se realizará en Brasil, en el corazón de la Amazonía, y la definió como un momento decisivo para la humanidad. “Ahí vamos a decidir si la selva se salva o se quema, y con ella la humanidad entera”, dijo. Petro concluyó que la comunidad internacional debe reconocer que no existen soluciones tecnológicas suficientes si no se cambia el modelo económico actual. “Si la humanidad no regula el capital, no se salva. Nos quedan diez años y estamos perdiendo el tiempo”, sostuvo en la Asamblea General.