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Lima.- La economía peruana crecería 3,2% en 2026, por encima de la proyección previa de 3,1%, pese a los efectos que tendría el Fenómeno El Niño Costero sobre algunas actividades productivas, según las estimaciones del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).

El principal impulso para la actividad provendría de la inversión privada y de una mejora en las expectativas empresariales, en un escenario de menor incertidumbre política tras el proceso electoral. La construcción sería el sector con mayor crecimiento durante el año, con una expansión proyectada de 11,2%.

Según Óscar Chávez, jefe del IEDEP de la CCL, este desempeño respondería al aumento de la inversión privada en proyectos mineros y logísticos, la aceleración de iniciativas de infraestructura pública y la fortaleza de la autoconstrucción.

El comercio también mostraría un comportamiento favorable, con una expansión estimada de 5,3%, impulsada por el aumento del empleo formal, una mayor masa salarial real y el crecimiento de las compras mediante comercio electrónico.

Los servicios, por su parte, avanzarían 4%, apoyados por una mayor demanda corporativa de consultoría técnica y alquiler de maquinaria, además del crecimiento de las actividades de transporte, almacenamiento, gastronomía y hotelería.

Las expectativas empresariales también respaldarían el crecimiento. La Encuesta de Expectativas Macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú registró 62,3 puntos para los próximos tres meses y 72,1 puntos para los siguientes 12 meses, reflejando un escenario de mayor confianza para la ejecución de inversiones.

Sin embargo, El Niño Costero tendría efectos importantes sobre algunos sectores. La pesca registraría una caída de 29,1%, debido a las anomalías climáticas, mientras que la manufactura primaria retrocedería 8,7% por la paralización de plantas procesadoras de harina y aceite de pescado.

El sector agropecuario también caería 2,1%, afectado por las mayores temperaturas previstas durante el segundo semestre, que podrían impactar la floración y el rendimiento de cultivos destinados tanto a la agroexportación como al mercado interno.

La minería e hidrocarburos mostrarían un crecimiento prácticamente estable, de 0,02%, luego de la entrada en operación de grandes proyectos como Quellaveco. Aun así, la actividad seguiría respaldada por los elevados precios internacionales de los metales y las inversiones en exploración y explotación.

Desde el lado de la demanda, la inversión privada sería uno de los principales motores de la economía, con un crecimiento proyectado de 11,7% durante 2026. El consumo privado aumentaría 3,6%, mientras que la inversión pública tendría un avance más limitado, de apenas 1%, debido a retrasos en la ejecución de obras asociados al cambio de autoridades y equipos técnicos.

Para el sector externo, la CCL anticipa una caída de 1,1% en las exportaciones, principalmente por la menor actividad pesquera y agroexportadora, mientras que las importaciones crecerían 13,3%, impulsadas por la demanda de maquinaria, bienes de capital e insumos para la construcción.