Primera Página – Agencia de Noticias –

Bogotá.- La prolongación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente representa uno de los factores de riesgo para el ritmo de reducción de la inflación, la senda de tasas de interés y el desempeño de la economía mundial en 2026, aseguró la entidad en un reporte.

El análisis del Banco de Occidente indica que el paso por el Estrecho de Ormuz registra una disminución en el flujo de embarques, afectando los mercados de energía y fertilizantes. Como resultado, la referencia Brent cotiza cerca de los US$106 por barril,con un incremento del 71% por tonelada en septiembre tras haber alcanzado máximos de US$850 en abril.

David Cubides, economista jefe de la entidad financiera, explicó que la transmisión del choque energético hacia los costos de transporte e insumos productivos incide en la persistencia inflacionaria, lo que llevará a los bancos centrales a extender la aplicación de posturas monetarias restrictivas.

Bajo este panorama, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional sitúan la expansión de la economía global en tres por ciento (3%) para 2026 y en 3,4% para 2027. No obstante, las presiones registradas en las materias primas limitan el margen para recortes de tasas de interés.
En el ámbito regional, el informe expone un efecto asimétrico. Mientras economías importadoras de energía como Chile y Perú reciben un impacto directo en sus costos, Colombia presenta un escenario de balance variable: el alza de combustibles y fertilizantes presiona los costos de producción y precios de alimentos, pero las cotizaciones del petróleo incrementan los ingresos externos y amortiguan la cotización del peso frente a presiones globales.

Finalmente, la entidad señaló que los retos locales se concentran en evitar la traslación de los choques externos a la inflación interna, mediante el mantenimiento de cuentas fiscales sostenibles, la convergencia inflacionaria trazada por el Banco de la República y la preservación de las condiciones de inversión en la región.