Primera Página - Agencia de Noticias - Cartagena de Indias.- Juan Carlos Morales, gerente general encargado de XM, advirtió que los embalses de Colombia podrían caer por debajo del 30 % hacia el final del periodo de verano de 2026-2027, aproximadamente entre marzo y abril del próximo año, si la generación térmica se mantiene en un promedio de 85 GWh diarios, situación que podría ocasionar problemas de potencia en el Sistema Interconectado Nacional (SIN). Durante el Congreso del Mercado de Energía Mayorista (MEM), Morales explicó que, mantener una generación térmica promedio de 85 GWh diarios, incluso bajo condiciones hidrológicas similares a las registradas durante “El Niño” de 2015-2016, llevaría a una reducción del almacenamiento de agua por debajo del 30% al finalizar el periodo de menores precipitaciones. Además señaló que, si los aportes hídricos continúan siendo deficitarios, como ocurre actualmente, la reducción del nivel de los embalses podría ser mayor. En octubre de 2026, los aportes hídricos del Sistema Interconectado Nacional se encuentran aproximadamente en el 60% de la media histórica, mientras que en Antioquia, región que representa cerca de la mitad de los aportes esperados del sistema, alcanzan alrededor del 40%. Morales explicó que esta situación podría acentuarse durante diciembre, enero y febrero, meses en los que históricamente disminuyen las precipitaciones en Colombia. A esto se suma el incremento previsto de las temperaturas, que podría elevar el consumo eléctrico durante el periodo de menores aportes hídricos. El gerente encargado de XM también señaló que la capacidad de almacenamiento de los embalses no ha crecido al mismo ritmo que la demanda eléctrica. Entre 2004 y 2025, el consumo de energía aumentó 78 %, mientras que la capacidad de almacenamiento pasó de aproximadamente 15.000 GWh a 17.600 GWh, equivalente a un crecimiento cercano al 15 %. Como resultado, la capacidad de los embalses para atender la demanda pasó de un equivalente de 107 días a 66 días. Adicionalmente, frente al “Fenómeno de El Niño” de 2015-2016, la demanda eléctrica aumentó 34 %, mientras que la energía firme creció solamente 8 %. En materia de potencia, las necesidades del sistema aumentaron 28 % frente a 2015, mientras que la oferta disponible para atenderlas creció 17 %. Morales explicó que, bajo un escenario en el que la generación térmica alcance un promedio de 95 GWh diarios y se presenten condiciones hidrológicas similares a las de 2015-2016, el sistema podría mantener niveles razonables de confiabilidad. Sin embargo, precisó que los aportes hídricos actuales se encuentran por debajo de los registrados durante aquel fenómeno climático, por lo que alcanzar ese escenario dependerá tanto de la disponibilidad de generación como del comportamiento de las precipitaciones. Morales planteó la necesidad de garantizar el abastecimiento de combustibles para las plantas térmicas, adoptar medidas de ahorro energético y mantener la disponibilidad de generación para reducir el consumo de agua almacenada durante los próximos meses.