Primera Página – Agencia de Noticias - 

Bogotá. – Este domingo, la superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, aseguró en cuenta de X, que el presidente ha advertido, desde hace meses, que un golpe de Estado se viene urdiendo por la oligarquía de este país, que ocupa casi todas las posiciones de poder en nuestra sociedad: el sistema mediático, el poder económico, las distintas ramas del poder público. 

“Para ello, metódica y hábilmente, vienen construyendo una narrativa que le daría un barniz de legalidad a una decisión política y antidemocrática que no solo rompe con los principios constitucionales y la arquitectura orgánica del Estado, sino que confisca el mandato popular que le ha sido dado al presidente de la República”, dijo Rusinque.

Y agregó: “Todo comienza con una investigación sobre el financiamiento de la campaña presidencial. Sobre un concepto emitido por el Consejo de Estado, que NO tiene competencia para dirimir conflictos cuando se trata de diferentes jurisdicciones, se revistió de manera espuria al CNE de la facultad para investigar al presidente. Sobre esta maniobra, se abrió ilegitima e inconstitucionalmente, la puerta para desconocer y vulnerar el fuero presidencial”.

La superintendente aseguró que, “el siguiente paso, ha consistido en reabrir una investigación que ya había aprobado las cuentas de la campaña presidencial, dentro del tiempo estipulado por la ley. Así, habiendo perdido la competencia temporal, y construyendo la motivación de su decisión sobre un concepto no vinculante, se continuo en la tarea de contestar y desestabilizar la elección y la función del presidente. No puede explicarse de otra manera lo que parece ser una estrategia premeditada, en la que participan prominentes magistrados de las altas Cortes. 

Y continúa: “Esto plantea serias preocupaciones sobre la extralimitación de funciones y abuso del poder por parte de los magistrados, tanto del Consejo de Estado como del CNE. Están adelantando actuaciones por fuera de su competencia, lo cual es grave y peligroso, dados los antecedentes en la región de golpes blandos e irrespeto a las decisiones democráticas de los pueblos”.

Finalmente, Rusinque asegura que, “las falsas crisis, que han querido mostrar a un gobierno repudiado por el pueblo, la acción sistemática de los medios de comunicación tendientes a crear pánico y zozobra a través de mentiras y tergiversaciones, los desabastecimientos imaginarios, la instrumentalización de la clase trabajadora del país, el desvío de las instituciones y la ruptura de la legalidad, no son otra cosa que una serie de maniobras orquestadas por los enemigos de la libertad, de la igualdad y de la dignidad del pueblo. La oligarquía del país, que siempre se ha cubierto bajo un manto hipócrita de aparente legalidad, ya no se toma tan siquiera el trabajo de disimular su desprecio por la constitución y la ley. La democracia de Colombia, que siempre ha sido un orangután con sacoleva, se ha despojado de su máscara. El pueblo, el poder constituyente, son la última y más importante barrera contra este solapado y feroz ataque a la democracia. No pasaran”.