Primera Página - Agencia de Noticias - Bogotá.- El precio interno de la carga de café en Colombia se mantiene por encima de los $2,2 millones, logrando blindar el ingreso de los productores locales frente a la revaluación del peso y a una marcada caída de los precios internacionales en lo corrido de 2026. Según el más reciente informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, este escenario de resistencia ha sido posible gracias a un histórico incremento en las primas de calidad o diferenciales del grano colombiano, las cuales han compensado el desplome del mercado global de referencia y la apreciación del 10,3% que registra el peso colombiano en lo que va del año. Jhon Fredy Escobar, gerente de Investigaciones Sectoriales de Agroindustria de Bancolombia, explicó que la menor disponibilidad del grano en el país ha actuado como un soporte clave para las familias caficultoras, mitigando los vientos en contra que vienen desde el exterior. En el plano internacional, el mercado del café atraviesa por una fase de corrección bajista impulsada por las expectativas de una abundante oferta global, liderada principalmente por Brasil. La Compañía Nacional de Abastecimiento de ese país proyecta una cosecha de 66,7 millones de sacos para el ciclo 2026/27, lo que representa un incremento del 18% frente al periodo anterior debido a la fase positiva del ciclo de bienalidad del café arábica. Este incremento en la producción brasileña provocó que el contrato de referencia KC en la Bolsa de Nueva York sufriera una caída del 42% desde su pico de 4,13 dólares por libra en noviembre de 2025 hasta los 2,4 dólares en mayo pasado, para luego estabilizarse en torno a los 3 dólares durante la primera semana de julio. Frente a esta coyuntura de abundancia global, la cotización de los cafés suaves lavados ha tomado un rumbo diferente debido a su escasez relativa. El diferencial del café colombiano frente a la bolsa de Nueva York se disparó al pasar de 15 centavos de dólar por libra en enero a 62 centavos en junio de este año, registrando alta volatilidad y picos de hasta 96 centavos a inicios de julio. Escobar señaló que este aumento en la prima responde directamente a una caída del 10,3% en la producción colombiana registrada al cierre de junio y a un descenso acumulado del 16,5% en lo corrido del año cafetero, lo que ha limitado significativamente la oferta exportable del país pero ha fortalecido el valor de su calidad en el exterior. No obstante, el panorama hacia adelante mantiene un factor de alta incertidumbre ligado a las condiciones climáticas. La eventual consolidación de un fenómeno de El Niño fuerte amenaza con reducir las precipitaciones en la región cafetera en un 32% por debajo de los promedios históricos. De acuerdo con las proyecciones meteorológicas analizadas por el equipo de Bancolombia, departamentos clave como Tolima —que concentra el 13% del área sembrada nacional— podrían registrar un déficit de lluvias de hasta el 52%, seguido de cerca por regiones como Norte de Santander con un descenso proyectado del 53% y el Eje Cafetero con un 50% menos de lluvias. Ante esto, la preparación técnica y la gestión de riesgos en las fincas serán determinantes para evitar que la falta de agua deteriore la calidad del grano y afecte el volumen de la cosecha principal.