Primera Página - Agencia de Noticias -
Bogotá. - En una alocución, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió al avión que salió con un software espía con el que se pagaron US$13 millones.
El mandatario indicó que no es la primera vez que ha sido víctima de interceptaciones ilegales, para luego leer la carta que iba dirigido a Luis Eduardo Llinas Chica, el director de la UIAF (Unidad de Información y Análisis Financiero) con fecha de martes 27 de agosto de 2024.
"Como soy el presidente y no obedezco relaciones con Israel, por el caso Gaza, me salgo de esta prohibición y les comento a ustedes que dice esta carta”, puntualizó Petro.
Como lo reveló Primera Página el pasado 26 de marzo, reveló en exclusiva en Colombia que, los detalles que rodearon la compra del software espía Pegasus, conocido como un “potente virus indetectable para infiltrar teléfonos”.
El Gobierno de Colombia pidió que el pago realizado a la empresa israelí NSO Group fuera de US$13 millones en efectivo, los cuales serían trasladados a Israel en un avión privado.
Varios involucrados en el negocio revelaron que, en el año 2020, NSO negoció con una autoridad del Gobierno colombiano para vender el software Pegasus.
Había trascendido que NSO había vendido esta plataforma a países como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Marruecos, los cuales empleaban esta herramienta espía para vigilar a disidentes, periodistas y activistas de derechos humanos.
Incluso, “en muchos países desarrollados, donde existen regulaciones contra el uso poco ético de software espía, las agencias de inteligencia utilizan legítimamente el software espía”.
Primera Página agregó que todas las ventas de NSO fueron aprobadas por el Ministerio de Defensa que, en algunos casos, “también apoyó activamente a la empresa”.
Yair Kulas, jefe del departamento de Asistencia a las Exportaciones del Ministerio de Defensa y quien es cercano al primer ministro Benjamín Netanyahu, proporcionó, junto con otros funcionarios una “lista de verificación de las tareas a las que la empresa debía comprometerse si quería ayuda del Gobierno.
A mediados de 2021, “para sorpresa de algunos funcionarios involucrados, NSO anunció que había cumplido las instrucciones. Kulas y sus empleados estaban ahora disponibles para promocionar el acuerdo”.




