Primera Página – Agencia de Noticias –
Santiago de Chile. – El último reporte de insolvencia en Chile señaló un incremento considerable en el monto total de deuda reestructurada durante el año 2023, alcanzando su nivel más alto desde la entrada en vigencia de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento en agosto de 2013, según reveló el Undécimo Reporte de Insolvencia de Chile (RIC), realizado en colaboración por Fix Partners Advisors y Castañeda, Chadwick & Pino Abogados.
Durante el período analizado, un total de 45 empresas reestructuraron su deuda, acumulando una cifra de US$2.388 millones. Esta cantidad representa un incremento del 138% en comparación con el año anterior, cuando 43 compañías reestructuraron una deuda que ascendió a US$1.003 millones. El aumento significativo se atribuye principalmente al proceso de reorganización concursal iniciado por Mainstream Renewable Power durante el tercer trimestre de 2023, con pasivos por un total de $1.323.000 millones.
Ernesto Solís, fundador de Fix Partners Advisors, explicó que los procesos concursales son fenómenos cíclicos influenciados por condiciones macroeconómicas y factores internos de cada empresa. Los últimos años estuvieron marcados por desequilibrios macroeconómicos, exacerbados por la crisis sanitaria del Covid-19 y las medidas de política económica adoptadas para contrarrestarla, lo que generó una mayor liquidez en la economía pero también afectó los flujos de caja de las empresas chilenas.
Los cinco mayores Acuerdos de Reorganización Judicial en 2023 incluyen a Huemul Energía, Cóndor Energía, Nova Austral, PJ Chile y Factop. Por otro lado, las cinco empresas con mayor deuda reestructurada durante el cuarto trimestre de 2023 fueron Factop SpA, Papelera Dimar S.A., Boulevard Maestranza S.A., Zurgroup S.A. y Cuatro SpA.
El futuro plantea desafíos continuos, con sectores como salud, consumo, retail, agrícolas, construcción e inmobiliarios enfrentando mayores presiones en sus flujos de caja. Solís destaca la importancia de comprender los factores que influyen en la generación de flujos de caja operativos para evaluar adecuadamente los riesgos de crédito y la capacidad de pago de las empresas en situaciones de insolvencia.


