Primera Página - Agencia de Noticias - Bogotá.- El Grupo Ecopetrol y la Occidental Petroleum Corp. (OXY), a través de su filial Anadarko Colombia Company, no tendrían que pagar ninguna penalidad por no haber usado el barco con el taladro que iba a perforar en aguas ultra profundas del Caribe el pozo Komodo-1, frenado por solicitud del Ministerio de Ambiente. Según el contrato que asignó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el proyecto tendría una inversión inicial de hasta US$220 millones por sus condiciones de aguas ultra profundas. Con estos recursos se habría identificado la sísmica del proyecto que arroja el potencial que tiene en hidrocarburos, principalmente gas, interés por el que entró la petrolera colombiana Ecopetrol. La inversión inicial habría sido con cargo a OXY, a través de Anadarko, que es el operador del proyecto Komodo-1 con el 56,4% y Ecopetrol con el 44,4%. El costo tan elevado se daría ya que los proyectos offshore requieren de alto capital previa la perforación. Luego de que el Ministerio de Ambiente frenará a través de la Autoridad Ambiental, el trámite de licenciamiento ambiental y con ello se perdiera la ventana de oportunidad para usar el barco que venía a perforar Komodo, se cuestionó a las petroleras, principalmente a Ecopetrol, del por qué se había contratado dicha infraestructura y equipos sin tener el aval ambiental. Sin embargo, fuentes cercanas al asunto confirmaron a Primera Página que estas actividades se iban a desarrollar como parte del proceso de obtención de la sísmica que arrojaría el potencial de recursos hidrocarburíferos (gas o petróleo). Asimismo, sobre si existía penalidad para las petroleras, se confirmó que no se daría ninguna sanción, ya que el proyecto no se canceló sino que reprogramó su agenda. Lo que se sabe, es que Ecopetrol y Anadarko están esperando que se destrabe el proceso de obtención de la licencia para buscar una nueva oportunidad bajo condiciones climáticas favorables en el Mar Caribe colombiano para volver a traer el barco y desarrollar la perforación. Según los documentos del contrato asignado por la ANH, el período de exploración de Komodo es de al menos nueve años. Sin embargo, en el texto del contrato se añade: “Si se trata de la exploración de hidrocarburos en yacimientos descubiertos no desarrollados, el período de exploración tendrá una duración de tres años”. La ANH está facultada para “autorizar la extensión del término de cualquiera de las Fases del periodo de exploración que se encuentre en ejecución, incluido el correspondiente al programa exploratorio Posterior, hasta que finalicen las actividades de perforación, pruebas, completamiento, taponamiento y/o abandono de pozos exploratorios o estratigráficos y/o la adquisición de programas sísmicos, así como su correspondiente procesamiento e interpretación”. En el documento del contrato se subraya al respecto lo siguiente: “El contratista (Anadarko) puede renunciar al contrato, sin que haya lugar a la ejecución de alguna de las alternativas o al pago de las actividades exploratorias remanentes a que se refiere la cláusula 4.7 siguiente del presente contrato, siempre que se cumplan los siguientes requisitos concurrentes” “4.5.1.1. Que (A) el contratista haya dado cumplimiento satisfactorio a sus obligaciones y compromisos hasta la fecha de su renuncia, incluida (i) la ejecución de las actividades inherentes al programa mínimo de la fase de que se trate, y (ii) la ejecución de por lo menos el cincuenta por ciento (50%) de las de las actividades que integran el programa adicional, o que (B) no encontrándose al día en el cumplimiento de sus obligaciones y compromisos hasta la fecha de su renuncia, la ANH acepte la misma siempre que el contratista asuma la obligación de pagar a la ANH el monto equivalente a las actividades exploratorias remanentes de la fase correspondiente, incluido el valor total de los pozos.. (...)”. Se advierte además que “no hay lugar a devoluciones parciales de áreas, antes de terminar el Período Exploratorio, incluido el término correspondiente al período exploratorio posterior”. UN FRENO AL TRáMITE DE LA LICENCIA SIN SUSTENTO TéCNICO La Procuraduría General de la Nación ordenó la apertura de una investigación disciplinaria contra el viceministro de Políticas y Normalización Ambiental, Mauricio Cabrera Leal, encargado de las funciones de la ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, por las presuntas irregularidades en la suspensión del otorgamiento para la licencia ambiental del proyecto Komodo X-1. La Sala Disciplinaria de Instrucción señaló que, al parecer, el funcionario no aportó pruebas o soportes que sustentaran el requerimiento de detener el proyecto para la exploración de gas natural en el mar Caribe, en el bloque COL-1, y tampoco habría solicitado a la secretaría Técnica la convocatoria del Consejo Técnico Consultivo desde el pasado 30 de julio de 2024 para adelantar su estudio. Por