Primera Página – Agencia de Noticias – San Salvador.- Los salvadoreños comenzaron este domingo a votar en unos comicios que se espera darán la reelección y un mayor poder al presidente Nayib Bukele, aplaudido por poner tras las rejas a las despiadadas pandillas con una “guerra” implacable que suspendió libertades civiles. El presidente, de 42 años, solo necesitó 90 días para organizar su campaña de reelección. El viento lo tiene a su favor, pues nueve de cada diez salvadoreños aprueban su gestión, de acuerdo con el Latinobarómetro de 2023, un estudio que lo posicionó como el mandatario más popular de América Latina por su guerra contra las pandillas. Siete de cada diez ciudadanos respaldan a Nayib Bukele, pese a críticas internacionales. Esa aceptación se ve reflejada en las encuestas, las cuales le dan un holgado margen de victoria hoy en primera vuelta con el 70,9 por ciento de los sufragios, según el sondeo de la Universidad Francisco Gavidia. Sus contrincantes, mientras tanto, han realizado una campaña discreta, en comparación con otras elecciones. El segundo en las encuestas, con un 2,9 por ciento de la intención de voto, es Manuel Flores, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), de izquierda. Después se ubica Joel Sánchez (2,7), del partido Arena, de derecha. En la lista hay otros tres candidatos, pero entre los tres no suman el 3 por ciento. Con este panorama todo apunta a que Bukele gobernará el país centroamericano hasta 2029, periodo en el que promete seguir luchando contra las pandillas y mantener las cifras de violencia en un solo dígito. El Salvador va a las urnas “en un contexto de graves violaciones a derechos humanos y un profundo deterioro del estado de derecho”, dijo la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola) al respecto. Además de la elección de presidente y vicepresidente, los 5,5 millones de salvadoreños convocados también elegirán un nuevo Parlamento, donde el partido de Bukele, Nuevas Ideas, aspira a volver a conseguir mayorías. Los sondeos hablan de la conquista de 57 escaños de un total de 60, prácticamente un esquema de partido único. Luego de sus gestiones como alcalde en Nuevo Cuscatlán (2012-2015) y en San Salvador (2015-2018), Bukele tenía claro su camino para llegar a la presidencia y afianzar su popularidad. En 2019, con apenas 37 años, se convirtió en el mandatario más joven en la historia de ese país con el 53 por ciento de los votos en primera vuelta.