Por Julián García (*). Primera Página – Agencia de Noticias – Bogotá.- La práctica de muchos economistas de usar el crecimiento de la demanda de electricidad como un proxy del crecimiento económico (PIB) hay que reevaluarla, pues ahora la primera (electricidad) va más rápido que la segunda (economía), en prácticamente todos los países. La llamada Transición Energética es una evolución de todo el sistema energético global, con muchos componentes y procesos en cambio, uno clave: la electrificación. Hay una clara tendencia a un mayor uso de la electricidad para satisfacer las necesidades de energía de la sociedad, ocurre en todos los países y en todos los sectores consumidores: hogares, industria, comercio, movilidad, etc. En lo corrido del siglo XXI la participación global de la electricidad en el consumo final de energía ha crecido del 15% al 21% actual, participación que se está acelerando y podría llegar hasta el 50% a 2050 en un escenario de la Agencia Internacional de Energía. Demanda se acelera . La demanda de electricidad avanza rápido por varias razones; aquí cuatro que evidencia el consumidor y explica por qué hoy se prefiere este energético: 1- Eficiencia energética. La electricidad es muchísimo más eficiente en su uso que los otros energéticos; por ejemplo, una estufa eléctrica moderna, un calentador de paso eléctrico y un vehículo eléctrico tienen una eficiencia de más del 90% mientras, a gas natural o gasolina, estos aparatos tienen eficiencias entre 25% y 35%, o sea, es casi el triple (3x); y un vehículo antiguo a gasolina apenas entre 10% y 20%. Una bomba de calor es hasta 10x más eficiente para calentar agua o el ambiente; ello explica la gran masificación de este aparato que se está dando en Europa, E.U. y Japón. La mejora en eficiencia se explica en gran medida por el avance tecnológico en los aparatos eléctricos. 2- Costo competitivo. La electricidad tiene un precio por unidad energética mayor a los otros energéticos; por ejemplo, en Colombia, para un hogar, la tarifa eléctrica es en general tres veces (3x) mayor al gas natural, en $/kWh. No obstante, al tener el triple de eficiencia quiere esto decir que se necesita un 1/3 de la energía para hacer el mismo trabajo. Así, lo que cuesta de más el precio (3x) se compensa con la mayor eficiencia (3x), para resultar en un costo o factura energética similar. En otras palabras, hoy en Colombia cuesta casi lo mismo cocinar un sancocho con gas natural que con electricidad. Claro, según los precios relativos específicos de los energéticos para cada mercado y cada consumidor específico, estas proporciones pueden cambiar, para arriba o para abajo, pero en general usar electricidad ya es muy competitivo en muchos casos. 3- Energía más limpia y fácil en su uso. Una estufa eléctrica, un calentador eléctrico, el motor del vehículo eléctrico, y así otros, no producen emisiones en su uso. Es entonces un energético mucho más ¨limpio¨ en su uso, tanto ambientalmente como para su mantenimiento (más fácil y de menor costo), estética y salud; es que el motor de un vehículo eléctrico ni ruido hace. 4- Política pública: Muchos países dan incentivos y subsidios para usar electricidad, bien sea a los aparatos como vehículos o bombas de calor, a las tarifas o a los equipos para generarla, y hasta en algunos países ya es prohibido no usar electricidad en nuevas edificaciones, como en Holanda. Oferta con generación más limpia y de menor costo. La electricidad es energía secundaria, esto es, se produce mediante la transformación de recursos naturales o fuentes primarias como gas natural, carbón, agua, sol, viento, uranio. En cuanto al proceso de transformación, llamado generación de electricidad, la mayoría de las plantas eléctricas, tanto las que usan recursos fósiles como fuentes renovables, son ahora mucho más eficientes y de menor costo. Por ejemplo, una moderna planta de generación con gas natural tiene eficiencias de más del 60% mientras hace 30 años era del 30%. Un panel solar tiene hoy eficiencias de más del 20% mientras hace 20 años era del 10%, y su costo es hoy un 90% menor. Así mismo, las que generan con fósiles tienen menos emisiones y con renovables ganan participación, por tanto, cada día la electricidad es más ¨limpia¨ en su generación. Pero, y si todo es tan bueno, por qué no va aún más rápido la electrificación. Varias razones, aquí cuatro muy importantes: 1- Almacenamiento costoso y no tan limpio. El almacenamiento de electricidad es más difícil, menos limpio y muy costoso. Lo que hace costoso (y no tan limpio) el vehículo eléctrico es la batería. Este es el gran reto tecnológico (y de costos) y abarca muchos frentes de investigación y desarrollo de todo tipo, incluyendo al hidrógeno y nuevos químicos para baterías. Aún hoy la forma más barata (y tal vez también la más ambiental) de almacenar electricidad sigue siendo los embalses hidroeléctricos, y más aún en países con agua y montañas, como Colombia. Por mencionar que Suiza recién inaugur