Primera Página – Agencia de Noticias – Bogotá. - El comportamiento de consumo de los jóvenes colombianos está redefiniendo la economía nacional. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, en 2025 el gasto de los hogares representó el 77% del PIB, un máximo en dos décadas. Este crecimiento responde al aumento real de los ingresos laborales, la reducción en los precios de bienes durables y un contexto global incierto que lleva a priorizar el consumo en el presente. El Fondo Monetario Internacional estima que los jóvenes entre 15 y 30 años representan casi un tercio de la población en edad de trabajar en las economías emergentes. En Colombia, su peso demográfico y cultural se refleja en nuevas formas de gastar, trabajar y relacionarse con el sistema financiero. Esta generación valora las experiencias, la flexibilidad y el acceso digital, relegando decisiones de largo plazo como la compra de vivienda. En coherencia con su estilo de vida digital, los jóvenes prefieren canales virtuales y productos personalizados. Los datos de la Superintendencia muestran que la participación de los canales no presenciales pasó del 32% en 2009 al 82% en 2024, mientras que los presenciales cayeron del 68% al 18%. Este cambio explica, en parte, el crecimiento del 387% del ecosistema fintech y la expansión del crédito digital, que ya concentra el 27,8% del mercado. Clara Escobar, directora ejecutiva de la Asociación de Compañías de Financiamiento (Afic). El gasto joven se orienta hacia moda, entretenimiento y tecnología, según informes de Raddar y EY. También muestran preferencia por experiencias presenciales —como conciertos y festivales— combinadas con herramientas digitales como pagos sin contacto. Además, crece su interés por productos sostenibles y éticos, tendencia que se extiende a los servicios financieros y a las plataformas que utilizan. El sistema financiero colombiano ha comenzado a adaptar su oferta a estos nuevos hábitos. Con la implementación del saras, el marco regulatorio que exige gestionar riesgos sociales, ambientales y climáticos, las entidades financieras incorporan criterios de sostenibilidad en sus productos. Así, la relación entre jóvenes y sector financiero se consolida en torno a la innovación, la responsabilidad y la transformación digital.