Primera Página - Agencia de Noticias - Bogotá.- A pesar de la intervención que se llevó a cabo con Air-e, la comercializadora de Alberto Ríos Velilla, la generadora Isagen, decidió mantener vigentes los contratos de venta de energía. Según Isagen, estos contratos le permiten a Air-e contar con energía a un precio fijo evitando así su exposición al precio de bolsa, en beneficio de los usuarios. “Aunque se cumplen con los criterios que habilitarían la terminación de dichos contratos, Isagen de manera unilateral ha decidido mantenerlos como muestra de su apoyo a los usuarios de esos municipios de la Costa”, dijo la generadora Isagen, del Brookfield Asset Management en un 57,6%; de EPM con el 13,14%; del Fondo de Pensiones Porvenir con el 6,06%, y otros accionistas con el 23,19%. Subraya que la energía negociada en dichos contratos corresponde a un despacho de hasta 56 gigavatios por hora al mes promedio (GWh), energía suficiente para abastecer 323.700 hogares calculado con base al consumo de subsistencia de una ciudad costera como Barranquilla. Añade: “De esta manera ratificamos nuestro compromiso con Colombia y contribuimos a la atención de la coyuntura de la Costa Atlántica. Sin embargo, insistimos en que es necesaria la participación de todos los agentes de la cadena y del gobierno nacional para llegar a una solución sostenible en beneficio de los usuarios más vulnerables de esta región del país”. La historia de Air-e Alberto Ríos Velilla es el hermano de los empresarios Javier, Carlos y Rubén Ríos Velilla, quienes lideran la empresa inversiones Alsacia, dueña de uno de los operadores de Transantiago, el sistema de transporte masivo de Santiago de Chile, aunque también quebró. Luis Alberto Ríos y su esposa, Darcy Quinn La familia Ríos Velilla también fue socia en Transmilenio y en el Sitp. Su abogado de toda la vida es Jaime Lobabana, con quien compartió casas cerca de Cartagena. En 2020, su empresa Enerpereira y el Fondo de Inversión Latin American Capital, crearon una filial que ahora se llama Air-e, en donde se quedaron con la prestación del servicio de energía en Magdalena, La Guajira y Atlántico, como reemplazo de la liquidada Electricaribe. Hace apenas dos meses a la empresa Air-e se le inició una investigación, ya que casi dos millones y medio de usuarios, en tres departamentos de la Costa Caribe colombiana, podrían ser impactados por haberse comprado energía a sí misma pero al doble del precio del mercado. Desde que se liquidó Electricaribe y se les encargó a las empresas Air-e y Afinia (filial de EPM) la distribución de la energía en el caribe colombiano, se fijó una regulación para esa región del país que obligó a esos operadores de red a hacer inversiones para mejorar el servicio y, de esa, forma disminuir las pérdidas, según una investigación que reveló la Revista Cambio. Se recuerda, que Electricaribe se creó a partir de la fusión de las ocho electrificadoras públicas existentes en los siete departamentos de la Región Caribe, y estaba encargada de la distribución y comercialización de energía eléctrica en Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, Cesar, Magdalena y La Guajira. Hay que decir, que las cuentas por cobrar que dejó Electricaribe, según la Resolución 0594 del 17 de marzo de 2021, por medio de la cual se liquidó, fue por $2,7 billones. El pasivo de Electricaribe, asociado al fondo empresarial, de la SuperServicios, estableció que el total de las obligaciones en las cuales el fondo había incurrido con corte al 14 de febrero de 2020, era de $2,2 billones. Luego, se adjudicaron los contratos a dos nuevos operadores del sistema, Air-e y Afinia, filial de EPM,. De hecho, se estableció un monto mínimo de inversiones de $3,2 billones para Afinia y $2,6 billones para Air-e.