Primera Página – Agencia de Noticias –
Londres. – Fitch Ratings anunció la ratificación de la calificación internacional de riesgo emisor (IDR) de largo plazo de Corporación Andina de Fomento (CAF) en ‘AA-’, manteniendo una Perspectiva Estable. La evaluación positiva se sustenta en factores clave que refuerzan la solidez del perfil crediticio de CAF.
El perfil crediticio individual (PCI) de CAF respalda su calificación de ‘AA-’, evidenciando una evaluación de solvencia en ‘aa-‘ y de liquidez en ‘aa’. La capitalización excepcional del banco, con un índice de capital utilizable a activos ponderados por riesgo (APR) del 45%, y un apalancamiento estable, contribuyen a mantener esta calificación. A pesar de las dinámicas desafiantes en algunos de los países donde opera, CAF ha logrado mantener un perfil de riesgo de negocio medio.
La estrategia de diversificación y aumento de préstamos bancarios respalda las calificaciones de CAF, a pesar de las bajas de calificación en algunos de los principales acreedores, como Argentina, Bolivia y Ecuador. La baja en la calificación media ponderada de créditos y garantías se contrarresta con la mejora en la expansión de membresía en 2023, con Chile, República Dominicana y Honduras convirtiéndose en miembros plenos.
La disminución de la morosidad a un 7.4% a septiembre de 2023, comparada con el 8.6% a finales de 2022, y la concentración en soberanos con baja calificación, contribuyen a fortalecer la calificación de CAF. La liquidez sólida, con una cobertura de deuda a corto plazo del 117%, respalda la evaluación de liquidez en ‘aa’.
El banco muestra un perfil de negocio de riesgo medio, equilibrando su mandato público con riesgos crediticios y políticos en los países en los que opera. La calificación de CAF no se beneficia de mejoras crediticias derivadas de un posible soporte por parte de accionistas, evaluado en ‘bb-‘.
Fitch Ratings destaca la relevancia de estos factores para las calificaciones y mantiene una Perspectiva Estable para CAF. Factores que podrían llevar a una acción negativa incluyen un debilitamiento del perfil de riesgo crediticio y una baja en los niveles de capitalización, mientras que mejoras en la morosidad y la diversificación podrían impulsar una acción positiva en las calificaciones.





