La segunda mayor petrolera de España, acordó vender su división de gas licuado, Gasib, en España y Portugal a una filial de la chilena Empresas Copec por 275 millones de euros, equivalentes a 302,42 millones de dólares. La transacción se enmarca en la estrategia de la compañía española de enfocarse en negocios de bajo carbono, con planes de inversión de hasta 8.000 millones de euros hasta finales de la década. La unidad vendida, Gasib, es responsable de la distribución de productos como butano y propano en la península ibérica. Esta operación sigue a otras desinversiones recientes realizadas por Cepsa, que incluyeron la venta de activos en los sectores upstream en países como Perú, Colombia y Abu Dhabi.