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Bogotá.- Los Depósitos del Tesoro que tiene el Gobierno colombiano en el Banco de la República con corte a la primera semana de abril de 2024 presentaron una importante reducción, que sugiere una fuerte inyección de liquidez al mercado.

Hay que recordar que, al término de 2023, el monto de estos depósitos se ubicó en $6,82 billones, dato prácticamente igual a los $6,8 billones observados en el epílogo de 2022.

En cambio, al cinco de abril de 2024, ese saldo se ubicó en $4,12 billones, lo que en términos absolutos implica una bajada del orden de $9,25 billones.

Ahora bien, si el resultado más reciente se compara con el del mismo periodo del año pasado, cuando fue de $12,8 billones, se observa un descenso de 67,8%, lo que en plata blanca se traduce en un decrecimiento de $8,7 billones.

Hay que recordar que, al término de marzo de 2023, el monto estaba en $10,6 billones, lo que implica que en sólo los primeros cinco días del cuarto mes del año se presentó una bajada en estos depósitos del orden de $9,23 billones.

Como ya se dijo, los depósitos se ubicaron en casi $7 billones al finalizar el 2022, lo que representó una bajada de 35,7% con relación al registro de 2021. En términos absolutos, el descenso fue de cerca de $4 billones.

Cabe mencionar que, para el fin de 2021, este saldo se ubicó en $10,9 billones, lo que implicó una caída de 23,7% frente a 2020 y de 10,6% con respecto a 2019.

Con relación al comportamiento que tuvieron los depósitos en 2021, hay que destacar que, en la primera parte de dicho año, estos se mantuvieron en niveles moderados, nunca superando la barrera de $30 billones, algo que, por el contrario, sí se había observado en los dos años inmediatamente anteriores.

Sin embargo, dos operaciones realizadas por el Gobierno Nacional cambiaron radicalmente esta tendencia: la primera fue la venta de Interconexión Eléctrica (ISA) a Ecopetrol por cerca de US$3.600 millones y, la segunda, la compra de reservas internacionales al Banco de la República por el equivalente en dólares a la reciente asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que alcanzó los US$2.790 millones.

La entrada de estos recursos supuso el comienzo de un programa agresivo de monetizaciones de dólares, que llevó a los Depósitos del Tesoro hacia niveles superiores a $46 billones, superando todos los registros observados hasta ese momento.

Ya para finales de noviembre, la Dirección de Crédito Público anticipó que el programa de venta de divisas de 2021 estaba por culminar, lo que suponía, por consecuencia directa, que los depósitos empezarían a bajar de forma considerable, si se tenía en cuenta, además, que los últimos meses de todos los años son los de más alta ejecución de recursos por parte del Ministerio de Hacienda.

Si bien en un comienzo esta tendencia no se observó tan claramente, pues el saldo se mantuvo por encima de los $27 billones en la primera mitad de diciembre, ya en las últimas dos semanas el saldo se redujo en más de $16,8 billones y cerró el año en $10,9 billones.

Este monto representó una caída de 23,7% frente a 2020 y de 10,6% con respecto a 2019, a pesar de que se llegó a pensar que el resultado final de 2021 sería similar al de hace un año.

Al cierre de 2020, por demás, el saldo final fue de $14,3 billones y en 2019, de $12,2 billones, según los datos publicados por el Banco de la República.