Primera Página – Agencia de Noticias – Bogotá. – Exportaciones de aguacate Hass colombiano inició el 2024 al alza, durante el primer bimestre del año en curso, el crecimiento acumulado fue de US$51,1 millones. Según el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo (Cirad), el mercado ha venido presentando un exceso de oferta global desde 2020, lo cual explicaría el decrecimiento en precios de los últimos años. Según sus estudios, dicha sobreoferta llegaría a su pico este año: podríamos empezar a ver un punto de inflexión en la tendencia de decrecimiento en precios internacionales. Los principales competidores de Colombia tienen problemas con sus exportaciones Perú espera una cosecha este año entre un 10% y 15% por debajo de 2023, por condiciones climáticas adversas, que no serían compensadas con nuevas áreas productivas. Productores africanos, como Kenia y Tanzania, están siendo afectados por la problemática del canal de Suez, con lo cual los tiempos logísticos han aumentado 30 días, poniendo en juego la calidad de su fruta. La suma de las situaciones anteriores, y la creciente demanda europea, ha volcado el mercado a una tendencia alcista. Durante las primeras semanas de este año, los precios de la fruta (calibre #18) en Europa, donde se vende el 80% del aguacate colombiano, han estado alrededor del 6% a 8% por encima del mismo período en 2023. Si la tendencia se mantiene, el sector podría recuperar el crecimiento en ventas con el que venía en los últimos años. Debido a la versatilidad colombiana para abastecer diferentes mercados, el sector le está apostando a exportar a Chile y la costa este de E.U. En el caso chileno, la demanda local sobrepasa su producción, por lo que cada vez necesitan más fruta de sus vecinos como Perú y Colombia; el volumen de compra es muy inferior al europeo, pero los precios se vienen igualando, y existe una ventaja de cercanía. En cuanto a E.U., se espera que en el corto plazo el consumo per cápita de la costa este sobrepase el promedio nacional (3,6 kilogramos); esta zona está todavía un 40% por debajo del consumo per cápita en la costa oeste. A pesar de las expectativas positivas de este año, queda mucho por hacer. El cultivo en Colombia sigue siendo joven, y se requieren esfuerzos públicos y privados en investigación y desarrollo de técnicas agronómicas que respondan a nuestras condiciones. Un avance en este frente seguramente va a ir permitiendo homogenizar la calidad y madurez de la fruta, al mismo tiempo en que avanzamos en productividad e infraestructura. “La expansión del cultivo irá generando una mayor oferta local (proveniente de la fruta que no cumple requisitos de exportación). Esta fruta deberá competir con las variedades piel verde que estamos acostumbrados a comprar. Por tal motivo, es importante enfocarnos en la promoción del consumo de la variedad Hass, y en las oportunidades de crecimiento en productos transformados: aceite de aguacate, entre otros”, se lee en el informe de Grupo Bancolombia, sobre el aguacate Hass.