Hay una estadística incómoda que todo gestor conoce: la rentabilidad que obtienen los partícipes de un fondo suele ser inferior a la del propio fondo. La razón no está en el producto, sino en nosotros.
Los analistas consultados coinciden en que el comportamiento del inversor seguirá marcando la agenda de las próximas semanas, aunque difieren sobre la magnitud del efecto. Para unos, el ajuste ya está descontado en los precios; para otros, el mercado todavía subestima la persistencia del fenómeno.






