Primera Página - Agencia de Noticias - Santiago de Chile.- La economía chilena mostró señales de estancamiento al cierre del primer trimestre de 2026, con un Imacec que volvió a terreno negativo en términos anuales. El retroceso de 0,1% se explicó principalmente por el débil desempeño de la producción de bienes, que cayó 5,2%, arrastrada por la minería, la industria y el resto de actividades asociadas a recursos naturales. El principal factor detrás del resultado fue la minería, que registró una caída de 6,5% anual, asociada a una menor extracción de cobre. Este componente sigue siendo determinante para la actividad económica del país, por lo que su debilidad continúa generando volatilidad en las cifras mensuales. A esto se sumó la industria manufacturera, que retrocedió 2,6%, afectada por una menor producción pesquera, y el resto de bienes, que cayó 4,8% por un menor desempeño en actividades agropecuarias y pesca. En contraste, los sectores vinculados a la demanda interna mostraron un desempeño positivo. El comercio creció 5,1% anual, impulsado por ventas mayoristas de maquinaria y equipos, así como por el dinamismo del comercio minorista, especialmente en alimentos, vestuario y ventas online. Los servicios aumentaron 2,1%, con un rol destacado del sector salud, junto a servicios empresariales y transporte. Pese a la caída anual, la actividad mostró una expansión en términos desestacionalizados. El Imacec creció 0,3% respecto al mes anterior, impulsado principalmente por comercio y servicios, lo que sugiere que la economía mantiene cierto dinamismo en el margen, aunque sin una aceleración clara. El Imacec no minero, en tanto, avanzó 0,9% anual y 0,5% mensual, consolidando una recuperación más firme en sectores distintos a la minería. El dato de marzo confirma banco, una economía que crece de manera heterogénea. Mientras los sectores ligados al consumo muestran resiliencia, la dependencia de la minería sigue siendo un factor de riesgo para el crecimiento. El resultado también anticipa un primer trimestre débil, a la espera de las cifras oficiales del PIB que se publicarán en mayo. En este contexto, según el banco, el desempeño de la economía chilena dependerá en los próximos meses de una recuperación más sostenida en la producción de bienes y de la capacidad del consumo interno para seguir sosteniendo la actividad.