Por Héctor Hernández M. Primera Página - Agencia de Noticias - Medellín.- El nuevo cambio intempestivo del presidente encargado de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA), Gabriel Jaime Melguizo Posada, no fue para nada rutinario ni respondió a un ajuste estructural de la organización. “Nanay cucas”, como decían los abuelos cuando no creían y no aceptaban una situación. La verdad es que el Gobierno nacional y Ecopetrol (dueño de ISA) le pasaron cuenta de cobro a Melguizo por dos decisiones que adoptó en los últimos días y que iban en contra de política y sus intereses. Como se sabe el primer cambio en la presidencia de ISA se produjo cuando el Consejo de Estado dejó en firme la elección de Jorge Carrillo, por irregularidades en su elección. Ante esta situación la Junta Directiva nombró como presidente encargado a Gabriel Jaime Melguizo, quien es en propiedad vicepresidente de Negocio de Transmisión de Energía de ISA. Este cuatro de mayo, en una sesión de la Junta de ISA, que arrancó el pasado 29 de abril, tomó la decisión de descabezar a Melguizo Posada. En su reemplazo, también como encargada, se designó a Olga Patricia Castaño Díaz, quien es la actual vicepresidente de Estrategia de ISA. El encargo en principio se lo habían ofrecido a la vicepresidente Jurídica, Sonia Abuchar, pero declinó por temas de carácter personal. Olga Patricia Castaño Díaz, actual presidenta encargada de ISA. Juan Emilio Posada, miembro independiente de la Junta Directiva de ISA (hasta comienzos de la presidencia de Gustavo Petro fue el presidente ejecutivo de la compañía), se opuso a la salida de Gabriel Jaime Melguizo, porque consideró que él tenía puesta la camiseta de ISA y estaba tratando de velar por los intereses de la empresa. La presión del Gobierno y de Ecopetrol fue toda para que la junta desencargara a Melguizo como presidente de ISA. La mayoría en la Junta se logró porque terminó aceptando que si había un cambio tenía que ser por otro ejecutivo destacado de la nómina de Interconexión Eléctrica. Además, no se puede nombrar a nadie de afuera, porque la ley de garantías congela la nómina. Bueno, pero qué fue lo que prendió la mecha para que desde la Casa de Nariño y desde Ecopetrol se pidiera cambiar a Gabriel Jaime Melguizo. Fueron dos hechos los que activaron el cambio del presidente encargado. El primero y más importante es que Melguizo Posada se negó rotundamente a que se comprometiera Internexa (Filial de ISA) con el proyecto del Gobierno BioNube. Lo de comprometer a Internexa con BioNube fue una idea que quiso llevar a efecto su expresidente Saúl Kattan, quien fue apartado del cargo por su Junta Directiva. BioNube es un proyecto estratégico de infraestructura tecnológica, diseñado para garantizar la soberanía, seguridad y almacenamiento de los datos estatales de Colombia. Se trata de una nube gubernamental que busca reducir la dependencia de proveedores extranjeros y proteger la información crítica del país, reseña la información en Internet. Pues Gabriel Jaime Melguizo consideró que meter a Internexa en BioNube era poner en riesgo a Internexa y a los intereses de ISA. En el proyecto de BioNube aparecían como aliados, por escogencia que hizo Kattan de recomendación de la Ocad, la Central de Inversiones (Cisa), la Universidad del Magdalena y la Gobernación del Magdalena. Dispondría de unos $630.000 millones, fruto de regalías. Con esos recursos se montarían en Santa Marta unos data center. La escogencia de los tres aliados del proyecto despertó suspicacias y empresas no escogidas presentaron denuncias ante la Procuraduría General de la Nación. Sin embargo, hasta ahora no se ha conocido ninguna postura de esta institución de carácter disciplinario. El segundo hecho que empujó a Melguizo fuera del encargo de la presidencia de ISA fue su decisión de despedir a Jonathan Villada como director de Aprovisionamiento Corporativo de ISA. Villada había llegado a ISA en la administración de Medellín de Daniel Quintero, muy cercano al gobierno del presidente Petro.