Por Diego Rodríguez (*)

Primera Página - Agencia de Noticias -

Bogotá. - Esta semana, Ruchir Sharma, uno de mis columnistas financieros favoritos, escribió en el Financial Times sobre la posibilidad de un nuevo regreso de los mercados emergentes (EM). Una visión contraria que, de concretarse, podría ser el trade global macro más importante de la próxima década.

A inicios de los años 2000, el mundo se encontraba eclipsado por el auge tecnológico en Estados Unidos. Los altos retornos de la bolsa americana alejaban cualquier posibilidad de inversión en un mundo emergente que, para la fecha, no paraba de enfrentar crisis de deuda, cambiarias y políticas. En ese entonces, los recursos globales se concentraban en la principal economía del mundo; el resto no existía.

El estallido de la burbuja tecnológica y el auge de China como nuevo motor económico del mundo crearon una gran oportunidad para la siguiente década (2002-2012), la cual fue correctamente plasmada por el también columnista de origen indio Fareed Zakaria en su publicación: “The Rise of the Rest”, que mostraba cómo el mundo emergente estaba floreciendo y ofrecía excelentes oportunidades de retorno.

El “auge del resto” vivido en los inicios de los 2000 se convirtió en una excelente oportunidad, precisamente por lo que normalmente rodea un trade de visión contraria: apatía en los agentes por ser un activo de malos retornos pasados y que posee fundamentales de alto valor poco considerados por la masa del mercado.

Esta misma circunstancia es una de las que describe Ruchir en su artículo, donde muestra cómo los países en desarrollo, ahora dándose el lujo de excluir a China, se encuentran mucho mejor posicionados que la principal economía del mundo para generar crecimiento en los próximos diez años.

Una de las características interesantes de la visión contraria de Ruchir Sharma al recomendar EM para los próximos años tiene que ver con su trayectoria.

Ruchir es un importante inversionista internacional especializado en mercados emergentes. En el año 2012 amplió su reconocimiento al alertar correctamente sobre la terminación del ciclo positivo para esta clase de activos y el inicio de un auge en América, en una tesis que denominó: El declive del resto (Demise of the Rest).

Además del sesgo negativo, el poco apetito por esta clase de activo y la baja cobertura por parte de analistas financieros hacia los EM, la nueva versión del “ascenso del resto” se basa en lo siguiente:

 1. Mayor crecimiento económico esperado: Según estimaciones del FMI, en los últimos cinco años, sólo el 43% de los países en desarrollo presentan variaciones per cápita superiores a Estados Unidos y otras economías desarrolladas. Este porcentaje aumentará al 88%, un valor observado únicamente en el boom de los EM a inicios del presente siglo.

2. Nuevas estrellas diferentes a China: La nueva versión del “ascenso del resto” viene de la mano de un grupo de naciones que están aprovechando el reposicionamiento de las cadenas de suministro, la demanda de tecnología verde y el auge de la inteligencia artificial. Países como Taiwán, Corea, Malasia, Filipinas, India y México se encuentran entre ellos.

 3. Mayor incremento de utilidades corporativas: Excluyendo a China, el pronóstico de variación de las utilidades corporativas prácticamente es el doble en los EM (19%) que en Estados Unidos (10%). Esta condición de valor es muy importante si se tiene en cuenta que, salvo plazas como India o Arabia Saudita, en otros países abundan los bajos precios.

 4. Dudas sobre el actual modelo de crecimiento americano: Una potencia sobreestimulada ha traído un déficit fiscal y comercial que difícilmente será sostenible en el tiempo sin efectos. Las economías emergentes (sin China) se encuentran en mejor posición fiscal que la principal economía del mundo, incluso con sorpresas de regreso a la ortodoxia, como Argentina y Turquía.

Adicional a los puntos anteriores, la próxima reducción de tasas por parte de la Fed reforzará la tesis contraria de Ruchir.

Se vislumbra un nuevo “rise of the rest”. En el vivido a inicios de los años 2000, Colombia logró entrar en este grupo de beneficiados; el mandato pro mercado de Álvaro Uribe Vélez aprovechó la coyuntura global. Por el contrario, el gobierno del Cambio está dejando pasar la oportunidad de un entorno favorable para los mercados emergentes. El “ascenso del resto” versión 2.0 se está formando y Colombia está obligada a volver a ser protagonista de primer nivel.

(*) Inversionista privado, gestor de activos y ex corredor de bolsa.

Nota: Columna dedicada a expresar la opinión del autor sobre temas financieros, económicos y de negocios, con énfasis en análisis Global Macro para mercados públicos, privados y de gestión patrimonial. Las opiniones expresadas no son, no pretenden ni deben ser tomadas como recomendaciones de inversión.