Por Diego Rodríguez (*)
Primera Página – Agencia de Noticias –
Bogotá.- Esta semana, en el discurso posterior a la decisión de tasas de la Fed, Jerome Powell comunicó que una reducción en los tipos de interés en el primer trimestre de este año no era el escenario base del principal banco central del mundo. La expectativa de un recorte en el costo del dinero antes de marzo quedó concluida el pasado viernes con el sorpresivo dato de creación de empleos en Estados Unidos.
Mientras el mercado anticipaba 180,000 empleos nuevos creados para enero, el informe sorprendió con 353,000 posiciones adicionadas. Este resultado contundente se reforzó con la corrección al alza de los datos de diciembre, los cuales ascendieron de 226,000 a 333,000 plazas. La robustez del mercado laboral no sólo descarta la disminución de tasas en el primer trimestre como escenario principal, sino que la hace prácticamente imposible antes de marzo.
La reacción en los mercados no se hizo esperar, especialmente en la renta fija y las monedas. Los bonos del Tesoro a diez años volvieron a situarse por encima del 4%, y el DXY se consolidó por encima de los 103 puntos.
Este movimiento afectó la tasa de los bonos de deuda pública colombianos (TES), donde la parte larga de la curva (vencimientos al año 2036, 2042 y 2050) vuelve a mostrar rendimientos superiores al 10%. El año pasado fue excepcional para los títulos de renta fija locales. Tras los datos de empleo, es probable que una corrección por toma de utilidades se profundice en las próximas semanas, brindando a futuro una mejor oportunidad de entrada en el mercado de bonos nacionales.
El peso colombiano también sufrió con el sorpresivo dato de empleo y la valorización del DXY; el precio del dólar subió y cerró cerca de los $3,940. Aunque el Banco de la República solo ha reducido en 50 puntos básicos la tasa de intervención, el hecho de que el ciclo de flexibilización de la política monetaria haya iniciado y que en Estados Unidos aún no, afecta el diferencial de tasas disminuyendo el apetito por nuestra moneda.
El dato de empleo muy posiblemente activará una toma de utilidades y correcciones en el precio del dólar y la renta fija nacionales; ambos son activos que vienen de una destacada valorización. Sin embargo, el cambio de ciclo de política monetaria en Estados Unidos llegará, posiblemente en el segundo trimestre del año y con mayor probabilidad en el segundo semestre, haciendo que los movimientos al alza en tasa sean comprables.
No hay que dejar de lado que el dato sorpresivo de empleo fue inferior al de enero de 2023 y para este año está bastante cargado de posiciones de medio tiempo. Por el momento, parece que mejores tasas en los TES y un mayor precio del dólar será lo que veremos después de quedar definida la discusión de una disminución de tipos por parte de la Fed en el primer trimestre del año.
(*) Inversionista privado, gestor de activos y ex corredor de bolsa.
Nota:Columna dedicada a expresar la opinión del autor sobre temas financieros, económicos y de negocios, con énfasis en análisis Global Macro para mercados públicos, privados y de gestión patrimonial. Las opiniones expresadas no son, no pretenden, ni deben ser tomadas como recomendaciones de inversión.






