Primera Página - Agencia de Noticias -
Florida, Estados Unidos. - La Oficina Federal de Investigación (FBI, en inglés) confirmó este domingo que el suceso junto al campo de golf donde estaba jugando el expresidente estadounidense Donald Trump está siendo investigado como un aparente "intento de asesinato".
"El FBI ha respondido a West Palm Beach, Florida, y está investigando lo que parece ser un intento de asesinato del expresidente Trump", apuntó en un comunicado.
Según medios estadounidenses, un hombre fue detenido en las inmediaciones del campo de golf mientras portaba un arma larga, un rifle AK47, y tenía la intención de atacar al candidato republicano. Aunque no hay confirmación oficial, los medios aseguran que el Servicio Secreto disparó contra el sospechoso después de ver que iba armado.
Los medios de comunicación han sido convocados a una rueda de prensa este domingo por la tarde, que está retrasándose continuamente.
Trump informó en un comunicado de prensa de que se encuentra bien: "Hubo disparos cerca de mí, pero antes de que los rumores comiencen a salirse de control, quiero que escuches esto primero: ¡Estoy a salvo y bien!", apuntó.
El candidato republicano a la presidencia estadounidense, añadió: "Nada me detendrá. ¡Nunca me rendiré!".
El suceso se produjo cerca de su club de golf en West Palm Beach, Florida, donde el expresidente se encontraba jugando ese deporte y se espera que se ofrezcan nuevos detalles sobre lo sucedido.
De acuerdo con la cadena NBC News, Trump fue inmediatamente trasladado a un lugar seguro cuando se escucharon los disparos.
Cabe recordar que, Trump resultó herido en un intento de asesinato en Pensilvania el pasado 13 de julio, después de que un joven de 20 años le disparó con un fusil hiriéndole en la oreja derecha.
El Servicio Secreto abatió al agresor, quien disparó desde un lugar elevado fuera del recinto, donde una persona del público murió por herida de bala.
El suceso provocó numerosas dimisiones por las fallas de seguridad del evento, incluso la de la entonces directora del Servicio Secreto estadounidense, Kimberly Cheatle.






