Por Héctor Hernández M. Primera Página - Agencia de Noticias – Bogotá.- Primera Página calcula que en solo agosto de 2026 la variación en los precios de los alimentos podría ser de alrededor de 0,55%. Esta variación mensual de agosto (0,55%) es diez puntos base (pb) más que la de igual mes de 2025, cuando fue de 0,45%. Y es 68 básicos mayor que la de julio de este año, cuando fue negativa en 0,13%. LO QUE ESPERA EL MERCADO Los analistas del mercado financiero esperan en promedio, según un sondeo de PP, una inflación mensual de los alimentos de 0,40%, con lo cual su variación anual sería de 5,77%, 15 pb menos que la estimación anual de PP, que es de 5,92%. La magnitud de las alzas de los alimentos en agosto de este año no es tan grande, pero sí es generalizada: se registran aumentos en 45 de los 59 grupos de alimentos que hacen parte de la canasta familiar del Departamento Nacional de Estadísticas (Dane). Por consiguiente, de las 59 clases de alimentos que contiene la canasta del Dane en apenas 14 se registraron bajas en los precios durante agosto de este año. Esto es muy diciente, si se compara con julio pasado, pues en este mes, cuya inflación de alimentos fue negativa en 0,13%, en 30 grupos hubo reducciones. Dentro de los alimentos que están subiendo aparecen el arroz, la sal, la papa, la carne de res, el pollo, la leche, el queso, la mantequilla de vaca, las margarinas, las naranjas, los bananos, el tomate chonto, el tomate de árbol, las frutas frescas, entre otros. Y aparecen cayendo los precios de los alimentos del cerdo, los huevos, los plátanos, la yuca, el ñame, los granos importados, como la lenteja y el garbanzo, la cebolla, la zanahoria, el azúcar, la panela, entre otros. LA ANUAL EN LOS úLTIMOS MESES Mirando el histórico en términos anuales, la subida de la inflación de alimentos se detuvo en marzo de 2025, cuando fue de 4,67% (en abril de ese año cedió a 4,61%). Pero en mayo de 2025 la inflación de alimentos volvió a treparse a 4,71%. Bajó en junio del año pasado a 4,31%, para volver a tomar impulso en julio del año pasado, cuando llegó a ser de 4,94%. Y siguió derecho en su ascenso en agosto cuando se ubicó en 6,13%. Luego, para septiembre de 2025, subió a 6,21%. Ya para octubre la inflación anual de alimentos se instaló en 6,64%, pero en noviembre se devolvió a 5,74% y terminó en diciembre de 2025 en 5,07%. Arrancó este año en enero en 5,11%. En febrero se ubicó en 5,84% y en marzo, en 6,27%. En abril ascendió hasta el 6,71%. Para mayo de 2026, cedió hasta el 6,04%. Pero en junio volvería a tomar impulso hasta 6,83%. En julio cedió a 5,82%. Y parece que en agosto se reactivaría levemente hasta el 5,92%. QUé DICE CORABASTOS La Central de Abastos de Bogotá (Corabastos) anticipa una tendencia de estabilidad para la inflación de alimentos correspondiente al mes de agosto, soportada por el buen flujo de oferta mayorista y el comportamiento del dólar. ​Según explicó el jefe de mercadeo de la central, Luis Hernando Ríos, agosto presentó un panorama favorable en el ingreso de alimentos esenciales: «El mes de los vientos trajo unos productos con muy buen abastecimiento. Como el caso del arroz, la panela, y gracias al comportamiento del dólar para productos importados». Esta dinámica cambiaria, según Ríos, permitió mantener sin variaciones significativas los precios de la lenteja, el garbanzo, el frijol, el pescado, los aceites y los enlatados. ​En el segmento de los tubérculos y hortalizas se observaron comportamientos mixtos. La papa común, insumo básico de la canasta familiar, registró un leve ajuste en el mercado mayorista, situándose el bulto entre $100.000 y $120.000, lo que se tradujo en un precio final al consumidor de $1.200 por libra en tiendas de barrio. En contraste, la mazorca experimentó una fuerte presión alcista debido a la menor producción en Cundinamarca y la Sabana de Bogotá, pasando de un rango de $50.000 a $60.000 por bulto de 50 kg a cotizarse entre $160.000 y $170.000. Asimismo, la arveja verde nacional alcanzó los $400.000 por bulto ($11.000 la libra), lo que desplazó el consumo hacia la arveja seca importada como opción sustituta. ​Respecto al comportamiento de la demanda y las proyecciones comerciales para el cierre del año, Ríos señaló que las variaciones del mes fueron mínimas porque «la gente empieza en agosto a ahorrar pesito porque estamos a dos o tres meses de la época de diciembre», llevando a los consumidores a adquirir «estrictamente lo necesario». El vocero de Corabastos destacó además que los comerciantes ya se encuentran preparando su aprovisionamiento de vinos, galletas y enlatados para la temporada decembrina, respaldados por la estabilidad del dólar y un abastecimiento acorde a las compras del canal tradicional y los tenderos.