Por Héctor Hernández M. Primera Página - Agencia de Noticias – Bogotá.- Primera Página calcula que en solo junio de 2026 la variación en los precios de los alimentos podría ser de alrededor de 0,25% y hasta, de pronto, más. Esta variación mensual de junio (0,25%) es 33 básicos más que la de igual mes de 2025, cuando fue negativa en 0,08%. Y es 27 básicos superior de la de mayo de este año, cuando fue de menos 0,02%. LO QUE ESPERA EL MERCADO Los analistas del mercado financiero esperan en promedio, según un sondeo de PP, una inflación mensual de los alimentos de 0,20%, con lo cual su variación anual sería de 6,32%, cinco básicos más que la estimación anual de PP, que es de 6,37%. El incremento no sería inferior, como lo está esperando el mercado financiero, por la subida en especial del precio de la carne de res, la papa y el arroz. Durante el mes de junio se incrementan los precios de los alimentos debido al comportamiento de las carnes, los tubérculos, los granos y las verduras. Sin embargo, este mes se reducen los precios de los lácteos y de las frutas. En el grupo de las verduras se destaca el aumento de los precios del tomate y la cebolla. En el grupo de las carnes se destaca el aumento en los precios de la de res. Aunque también sube el cerdo y el pollo. El pescado cae. Así mismo, se incrementan los precios de las principales variedades de papa, en alrededor de 4%. En cuanto a los granos, se destaca el aumento en las cotizaciones del arroz, pero a la vez la caída del precio de las lentejas, los garbanzos y los fríjoles importados, ayudados por la apreciación del peso frente al dólar. De las 59 clases de alimentos que contiene la canasta familiar en 24 se registraron bajas en los precios durante junio de este año. En mayo pasado, en 14 grupos hubo reducciones. LA ANUAL EN LOS úLTIMOS MESES Mirando el histórico en términos anuales, la subida de la inflación de alimentos se detuvo en marzo de 2025, cuando fue de 4,67% (en abril de ese año cedió a 4,61%). Pero en mayo la inflación de alimentos volvió a treparse a 4,71%. Bajó en junio del año pasado a 4,31%, para volver a tomar impulso en julio del año pasado, cuando llegó a ser de 4,94%. Y siguió derecho en su ascenso en agosto cuando se ubicó en 6,13%. Luego, para septiembre de 2025, subió a 6,21%. Ya para octubre la inflación anual de alimentos se instaló en 6,64%, pero en noviembre se devolvió a 5,74% y terminó en diciembre de 2025 en 5,07%. Arrancó este año en enero en 5,11%. En febrero se ubicó en 5,84% y en marzo, en 6,27%. En abril ascendió hasta el 6,71%. Ahora para mayo de 2026, cedió hasta el 6,04%. Pero en junio volvería a tomar impulso hasta 6,37%. CORABASTOS Como lo registró Primera Página, la inflación de alimentos presentaría un comportamiento estable en junio y muy similar al del periodo anterior (mayo), según las proyecciones de la Central de Abastos de Bogotá (Corabastos), basadas en un mes de abastecimiento relativamente normal para los productos de mayor peso en la canasta familiar, según dijo su jefe de mercadeo, Luis Hernando Ríos. Este balance técnico responde a un flujo regular de la oferta y a la estabilidad en la demanda de alimentos esenciales en los puntos de venta minoristas y tiendas de barrio. De acuerdo con Ríos, el mercado mayorista no registró variaciones atípicas ni cotizaciones con precios excesivamente altos en la dieta básica de los colombianos. Entre los alimentos con mayor estabilidad destaca el arroz (diferente a la percepción del Sipsa), el cual se comercializó a los tenderos en valores desde $44.000 la arroba empacada, permitiendo que el precio al consumidor final se sostuviera en un promedio de $2.400 la libra. Asimismo, la papa común mantuvo la tendencia del mes previo, con un precio promedio de $75.000 el bulto y $1.200 la libra en el comercio minorista. En el sector avícola y de lácteos, productos como la leche, la carne y el huevo reportaron un comportamiento lineal; la cubeta de 30 unidades de huevo tipo doble A se estabilizó en un rango de entre $12.500 y $13.000. En contraste, el reporte de la central mayorista señala que algunos alimentos específicos han retenido cotizaciones elevadas. Es el caso de la papa criolla o amarilla, que arrastra un margen alto desde hace tres meses, y el fríjol verde, que promedió los $240.000 por bulto, lo que representó un costo de entre $4.000 y $4.500 la libra para el consumidor final.