Primera Página – Agencia de Noticias –
Nueva York. – El pasado cuatro de febrero, Financial Times publicó un artículo que vinculaba a Banco Santander con el uso ilícito por parte de Irán para «mover dinero encubiertamente por todo el mundo como parte de un plan de evasión de sanciones respaldado por los servicios de inteligencia de Teherán». Esta revelación ha llevado a los bufetes de abogados estadounidenses, Frank R. Cruz y Block & Leviton, a tomar medidas, anunciando sus intenciones de llevar a cabo investigaciones y posiblemente presentar demandas colectivas contra el banco español.
La oficina legal de Frank R. Cruz, con sede en California, ha emitido un comunicado informando sobre la investigación de Banco Santander en nombre de los inversionistas, buscando determinar posibles violaciones de las leyes federales de valores por parte de la entidad financiera. Asimismo, invitan a los inversores afectados a unirse a la demanda colectiva. La noticia, según el bufete, ha tenido un impacto negativo en los inversores, reflejado en una caída del precio de las acciones de Santander.
En respuesta a estas acusaciones, Banco Santander se ha defendido argumentando que una investigación interna concluyó que no ha incumplido las normativas estadounidenses sobre sanciones a terceros. El banco asegura contar con políticas y procedimientos para garantizar el cumplimiento de los requisitos relacionados con sanciones y se compromete a colaborar con las autoridades británicas y estadounidenses.
El segundo bufete, Block & Leviton, también ha iniciado una investigación que ha afectado negativamente el valor de las acciones del banco. Las acusaciones sugieren que Santander, junto con Lloyd’s, habría proporcionado cuentas a empresas ficticias británicas vinculadas a Irán. Se alega que estas empresas fueron utilizadas para eludir sanciones internacionales y financiar actividades de la Guardia Revolucionaria de Irán y la inteligencia rusa.
La historia evoca casos anteriores en los que bancos europeos enfrentaron sanciones significativas por violar las sanciones estadounidenses contra Irán. Standard Chartered y Unicredit, entre otros, fueron multados con cifras considerables, que llegaron a los US$1.000 millones. Aunque el camino de una posible demanda colectiva contra Banco Santander es incierto, la noticia destaca la creciente atención sobre las prácticas bancarias internacionales y su conformidad con las regulaciones internacionales.





