Por Héctor Hernández M.

Primera Página – Agencia de Noticias –

Bogotá.- Ayer, en un blog de su economista jefe, el Fondo Monetario Internacional, FMI, dio el banderazo para el inicio a nueva etapa en el ciclo de la economía global: la etapa de descenso de las tasas de política monetaria por parte de los bancos centrales y restablecimiento de las condiciones para un mayor crecimiento de la actividad productiva.

Como bien lo sabemos en Colombia, las etapas de bajada en el ciclismo deben correrse con sumo cuidado, pues en ellas un participante puede perder lo ganado en el resto de la competencia y quedar por fuera. Para los bancos centrales, ello significaría poner en juego la credibilidad que han merecido en su lucha por controlar la inflación.

Y, contrario a lo que ocurre en el ciclismo, que en los ascensos se disgregan los pelotones para reagruparse de nuevo en la bajada, la sincronización de la política monetaria de los países en la etapa de los dos años recientes se romperá y cada banco central, de acuerdo con el comportamiento de la inflación y sus expectativas, y tal vez también la presión del gobierno, adoptará el ritmo que crea conveniente en la bajada para alcanzar la meta final, la inflación de largo plazo.

Como también lo anota el FMI, una importante diferencia entre los países será el espacio fiscal de que disponen para apoyar la política monetaria menos restrictiva, y eventualmente expansiva, que habrá en el corto y mediano plazo. Casi tres años de ajuste monetario y un tercero consecutivo de desaceleración global, han dejado huellas y cicatrices económicas y sociales en todos los países. Muchos creen que ha llegado la hora de reorientar la estructura productiva, abrir frentes de exportación, emprender nuevos programas sociales, y en ocasiones reclamaron a los bancos centrales por hacer esto imposible.

Precipicios en la bajada

Es conveniente, sin embargo, no exagerar en el tono optimista. La carretera no está totalmente pavimentada, hay altas probabilidades de vientos de frente, curvas peligrosas y tramos estrechos. En primer lugar, la inflación en Colombia es aún alta y no parece que a finales de 2024 se ubique por debajo del 4.9% que el FMI pronostica como el promedio global. La lista de factores de riesgo (un pinchazo) que lleven a un comportamiento menos favorable de los precios es larga (fenómeno del niño, indexación, incremento del salario mínimo, nuevos aranceles a las materias primas, precio de los combustibles, ajuste de peajes,….).

Como lo fijo el FMI, «la inflación está disminuyendo más rápido de lo previsto en la mayoría de las regiones, mientras se disipan los problemas en el lado de la oferta y se aplica una política monetaria restrictiva. Se prevé que el nivel general de inflación a escala mundial descienda a 5,8% en 2024 y a 4,4% en 2025, lo que supone una revisión a la baja del pronóstico para 2025”.

Por su parte, el resultado de expectativas de inflación del Banco de la República fue: para el cierre de 2024, la apuesta del mercado en inflación bajó de 5,61% a 5,50%. Para el fin de 2025, además, las estimaciones de inflación de los agentes del mercado se mantuvieron en 3,85%.

Bastante optimista el mercado colombiano en materia de inflación respecto a lo que ve el FMI sobre el mundo. La mundial es el doble que la colombiana y se cree que al final del 2024 y del 2025 la inflación local va a estar por debajo de la mundial. Raro.

Y por ello, no se debe olvidar que será el comportamiento de la inflación el factor determinante del espacio que tendrá la Junta Directiva del Banco de a República para reducir la tasa de interés. En segundo lugar, el estado de las finanzas públicas le exige al gobierno adoptar una postura más de observador que de coequipero del Banco en la etapa que inicia hoy. Finalmente, los vientos que pueden venir del norte del continente y del otro lado del Atlántico, con eventuales tormentas políticas de costoso impacto económico, pueden llevar a un cierre de la vía. Y Colombia, con su riesgo país, es más vulnerable a estos cambios de clima internacional.

Conclusión: cautela en la bajada y permitan que sea el corredor quien mida sus fuerzas. Hagámosle más fácil su desempeño. no obstante, para hoy 50 básicos para abajo en tasas del banco no caerían mal. Hasta unos 100 aguantan, por ahora.