Esta semana seguimos esperando que la volatilidad de la tasa de cambio local se mantenga alta, debido a que la correlación entre las monedas latinoamericanas como el peso mexicano y el real brasileño con el peso colombiano se ha incrementado, por lo cual, factores tanto políticos como fiscales que han afectado a estas monedas han contribuido a que el peso colombiano se haya depreciado 8% durante el último mes.
De esta manera, recomendamos aprovechar la volatilidad para realizar compras de dólares por debajo de COP 4,080 y así también anticipar la depreciación que esperamos del peso colombiano en la segunda mitad del año que dejaría una tasa de cambio promedio al cierre de año en COP 4,150, teniendo en cuenta que la incertidumbre sobre el contexto económico global será mayor y, por lo tanto, el apetito por activos de riesgo tenderá a reducirse cada vez más y, a nivel local, la reducción en la tasa de interés por parte del Banco de la República llevará a una leve reactivación de las importaciones y compresión del diferencial de tasas frente a EE.UU.
Por otra parte, queremos hacer mención al desempeño que ha tenido el sector financiero en lo corrido del año. Las cifras más recientes publicadas por la Superfinanciera muestran que sigue su proceso de recuperación acorde con un bajo crecimiento económico. En abril, la cartera de créditos presentó una desaceleración en su crecimiento anual al situarse en 1.2%, cifra inferior al 1.8% registrado en marzo.
El indicador de calidad por altura de mora se ubicó en 5.2% en línea con el mes anterior. Los indicadores de rentabilidad continúan mostrando un bajo desempeño, producto de menores utilidades y una baja demanda de créditos. No obstante, los indicadores de solvencia y liquidez denotan la solidez de las entidades financieras. Finalmente, la tasa de usura certificada para julio es de 29.49%, lo que representa una reducción de 135 puntos básicos frente a la tasa de junio. Conozca un mayor detalle de estas cifras aquí.
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